Science to Supersize Understanding

La cámara del Roman registra sus primeros fotones durante la puesta en servicio

Los 18 detectores y los mecanismos del instrumento de campo amplio respondieron en el espacio. La imagen, todavía desenfocada, proporciona la referencia para alinear, enfocar y calibrar el sistema antes de las observaciones científicas.

Mosaico de engenharia dos 18 detectores do instrumento de campo amplo do Roman; estrelas aparecem como anéis verdes porque a óptica ainda não estava focalizada.
Imagen: NASA/Goddard Space Flight Center; Tyler Desjardins (STScI)

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Análisis editorial SUPER SCI-Z

La cámara principal del Telescopio Espacial Nancy Grace Roman registró sus primeros fotones de luz estelar durante las pruebas realizadas del 11 al 13 de septiembre. En la imagen de ingeniería divulgada por la Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio de Estados Unidos, NASA, las estrellas aparecen como anillos verdes repartidos por miles de píxeles. El resultado era el esperado: la matriz de detectores seguía en la posición protegida utilizada durante el lanzamiento y la óptica aún no había sido alineada ni enfocada.

La imagen confirma que la luz llegó al Instrumento de Campo Amplio, conocido como WFI por sus siglas en inglés. Otras comprobaciones, realizadas por separado, confirmaron que los 18 detectores infrarrojos, el sistema interno de calibración, la rueda de filtros y prismas y el mecanismo de enfoque respondieron a las órdenes y enviaron datos a la Tierra. La actualización oficial de la NASA, firmada por Ashley Balzer, distingue este primer registro de una imagen científica: servirá como referencia para concentrar los anillos difusos en puntos nítidos.

Antes de encender los detectores, el equipo mantuvo caliente el Instrumento de Campo Amplio durante 10 días para eliminar humedad y trazas químicas acumuladas durante la preparación y el lanzamiento. El 11 de septiembre apagó los calentadores y enfrió el conjunto hasta unos −143 °C, temperatura a la que pudieron activarse los detectores. Durante los dos días siguientes, los ingenieros enviaron señales de calibración, movieron los elementos ópticos sin la gravedad terrestre y comprobaron el ajuste mecánico del enfoque. Después, los detectores continuaron enfriándose hacia su temperatura operativa, cercana a −183 °C.

El Instrumento Coronógrafo pasó por una comprobación diferente. Los operadores en tierra establecieron comunicación con el software, las cámaras, el control térmico, los mecanismos y la electrónica. Este instrumento combina máscaras y espejos capaces de modificar ligeramente su forma para reducir el brillo de una estrella y poner a prueba tecnologías de imagen directa de planetas gigantes y discos de polvo. Tras responder a las órdenes, el coronógrafo inició un periodo de descontaminación y calibración; su rendimiento óptico todavía deberá medirse.

Estos trabajos forman parte de la puesta en servicio, la fase en la que una nave ya funcional se convierte en un observatorio calibrado. El Roman fue lanzado el 30 de agosto y se dirige hacia la región del segundo punto de Lagrange, o L2, a unos 1,6 millones de kilómetros de la Tierra. La geometría orbital del Sol y la Tierra permitirá que el observatorio acompañe al planeta mientras recorre una amplia trayectoria alrededor de esa región, llamada órbita de halo, con correcciones periódicas de rumbo. La inserción en esa órbita está prevista para principios de diciembre.

El contexto científico se resume en una diferencia de escala. Con un espejo de 2,4 metros, el Roman ofrecerá una nitidez comparable a la del Hubble, pero el Instrumento de Campo Amplio abarcará de una sola vez un área mayor que la Luna llena. Esa visión panorámica fue diseñada para estudiar galaxias, estrellas, explosiones cósmicas y exoplanetas. La materia oscura, la energía oscura y las poblaciones planetarias siguen siendo objetivos futuros: la actual imagen desenfocada verifica una etapa del instrumento, no el rendimiento final de esas investigaciones.

Calendario confirmado: lanzamiento el 30 de agosto; activación de los 18 detectores, pruebas del Instrumento de Campo Amplio y registro de los primeros fotones entre el 11 y el 13 de septiembre; publicación de la imagen de ingeniería el 15 de septiembre. En curso: activación del guiado fino, alineación, enfoque, estabilidad térmica y calibración. Previsto: llegada a la órbita de halo alrededor de L2 a principios de diciembre y primeras imágenes científicas a comienzos de 2027, siempre que la puesta en servicio avance según lo planeado.

Brandon Specktor, editor de espacio y física de Live Science, destacó que el mosaico reúne la respuesta de los 18 detectores. El siguiente hito medible será reducir cada anillo estelar a un punto, mantener estable el objetivo mediante el guiado fino y demostrar que los instrumentos conservan el enfoque y la calibración durante las observaciones. Solo entonces la primera luz registrada por el Instrumento de Campo Amplio dará paso a los grandes mapas celestes para los que fue construido el Roman.

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Puntos esenciales

  • La imagen de ingeniería confirma que la luz llegó al Instrumento de Campo Amplio; pruebas separadas validaron sus detectores y mecanismos.
  • Todavía deben completarse el enfoque, la alineación, el guiado fino, la estabilidad y la calibración.
  • La llegada a la órbita de halo está prevista para diciembre y las primeras imágenes científicas para comienzos de 2027.
Fuente principalNASA

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