Anak Krakatau ya ocupa más terreno que antes de su colapso de 2018
El volcán indonesio recuperó la superficie perdida en el colapso de 2018. Tras la erupción de septiembre, imágenes satelitales midieron 341,5 hectáreas sobre el nivel del mar y revelaron dos formaciones que aún están bajo investigación.

Leitura autorizada · 3 crédito(s) restante(s)
Anak Krakatau es un volcán insular del estrecho de Sonda, entre Java y Sumatra, en Indonesia. Comenzó a formarse bajo el mar en 1927, dentro de la caldera que dejó la erupción del Krakatau ancestral en 1883, y emergió sobre el agua en 1929. En diciembre de 2018, el colapso de su flanco suroeste lanzó material al mar, desencadenó el tsunami del estrecho de Sonda y redujo la superficie del volcán de unas 300 a 246,18 hectáreas.
Del 4 al 6 de septiembre de 2026, el volcán atravesó una fase eruptiva continua de unas 25 horas. Fuentes de lava se elevaron sobre el cráter, los flujos avanzaron hacia el noroeste, el oeste y el suroeste, y la columna de ceniza alcanzó 15,2 kilómetros sobre el nivel del mar. Ocho aeropuertos cerraron temporalmente y casi 3.000 vuelos fueron desviados, retrasados o cancelados. La fase más intensa terminó; el 21 de septiembre, ante la disminución de la actividad, Indonesia rebajó la alerta del nivel III al nivel II. Se mantiene una zona de exclusión de 2 kilómetros alrededor del centro de actividad.
En ese contexto, el Centro de Vulcanología y Mitigación de Riesgos Geológicos de Indonesia, el PVMBG, comparó imágenes recientes del satélite Sentinel. El análisis midió 341,5 hectáreas de terreno emergido: la parte del terreno volcánico que permanece sobre el nivel del mar y cuyo contorno puede cartografiarse por satélite. La superficie ya supera las cerca de 300 hectáreas registradas antes del colapso de 2018. Los especialistas también localizaron dos pequeñas formaciones cerca de la costa.
Dentro del contorno total, 32,8 hectáreas estaban cubiertas por depósitos de la erupción de septiembre. Son 328.000 metros cuadrados: aproximadamente 46 campos de fútbol de 105 por 68 metros, o un cuadrado de unos 573 metros de lado. Parte de la lava y de los fragmentos pudo recubrir terrenos que ya existían. Por eso, las 32,8 hectáreas miden la cobertura de los depósitos recientes, mientras que las 341,5 hectáreas corresponden a toda la superficie emergida.
Para seguir distintas etapas del fenómeno, los investigadores recurrieron a tres sistemas de observación orbital. El 5 de septiembre, Landsat 8 registró una pluma blanca de gases sobre la nube marrón de ceniza; el instrumento VIIRS, a bordo de Suomi NPP, mostró la dispersión del material por una región mucho más amplia. Días después, Sentinel permitió comparar el trazado de la costa y calcular la superficie sobre el agua. Cada instrumento respondió a una pregunta diferente: qué salía del cráter, hasta dónde se extendía y cómo había cambiado el contorno del volcán.
Una de las formaciones aparece a unos 760 metros al noroeste de la costa de Anak Krakatau; la otra, a 495 metros al sureste. Las imágenes muestran rasgos sobre el agua, pero todavía es necesario verificar sobre el terreno si son islas separadas y persistentes, simples acumulaciones de material o centros eruptivos, es decir, puntos desde los que se emiten lava, gases o fragmentos.
Los instrumentos también registraron deflación, una tendencia a la contracción o subsidencia del terreno compatible con una menor presión en el sistema volcánico. El dato ayuda a explicar la reducción del nivel de alerta. La estabilidad de la superficie recién formada dependerá de la evolución del lugar: las olas, la erosión y nuevas erupciones pueden seguir remodelando el terreno. El hallazgo central no es solo que Anak Krakatau haya ‘crecido’, sino que, en menos de ocho años, el volcán recompuso una superficie emergida mayor que la existente antes del colapso de 2018.
Puntos esenciales
- Anak Krakatau es un volcán insular entre Java y Sumatra; en 2018, el colapso de uno de sus flancos redujo su superficie y desencadenó un tsunami.
- En septiembre de 2026, una fase eruptiva de 25 horas cubrió 32,8 hectáreas con nuevos depósitos; la superficie emergida total alcanzó 341,5 hectáreas.
- La superficie de los depósitos equivale a unos 46 campos de fútbol; dos formaciones próximas todavía deben ser examinadas sobre el terreno.

Comentarios
Aún no hay comentarios publicados.
Inicie sesión con una suscripción para comentar.